martes, 30 de septiembre de 2008
CAPITALISMO vs. BIG BAND
Volviendo a la analogía con el tornado, en este momento estamos parados sobre una colina desde la que se puede ver el pueblo vecino y los primeros efectos del paso del meteoro. Y parecemos hasta solazarnos con lo que vemos. En nuestro caso, el ego siempre tapa al genio. Rara vez es al contrario. Y tratamos de convencernos y convencer, si se puede, a los demás de que el tornado tomará otro rumbo, lejos de nuestro alcance. Aún cuando no hemos tomado nota de la dirección del viento.
¿Fin del capitalismo? ¿O fin de la era de la timba, una de las formas más perversas del capitalismo? Eso habrá que verlo. Mientras tanto, no hay que perder de vista para qué lado va el torbellino.
martes, 29 de julio de 2008
ABRAHAM LINCOLN Y NUESTROS POLÍTICOS.

1.- Usted no puede crear prosperidad desalentando la Iniciativa Propia.
2.- Usted no puede fortalecer al débil, debilitando al fuerte.
3.- Usted no puede ayudar a los pequeños, aplastando a los grandes.
4.- Usted no puede ayudar al pobre, destruyendo al rico.
5.- Usted no puede elevar al asalariado, presionando a quien paga el
salario.
6.- Usted no puede resolver sus problemas mientras gaste más de lo que
gana.
7.- Usted no puede promover la fraternidad de la humanidad, admitiendo e
incitando el odio de clases.
8.- Usted no puede garantizar una adecuada seguridad con dinero prestado.
9.- Usted no puede formar el carácter y el valor del hombre quitándole su
independencia (libertad) e iniciativa.
10.- Usted no puede ayudar a los hombres permanentemente, realizando por
ellos lo que ellos pueden y deben hacer por sí mismos.
Se comenta en un mail que recibí por estos días, que un notable funcionario de nuestro Gobierno, originado en la lucha social, sí, el mismo que le pidió la "rendición incondicional" a toda la oposición (que hoy sería como pedirle la rendición a la 6ta. Flota a bordo de un chinchorro) al leer estos 10 puntos habría dicho: "este Lincoln, que se deje de hablar pavadas y se dedique a lo suyo, que es fabricar galletitas". Seguramente su jefe le habrá tomado el hombro y habrá asentido, con una sonrisa cómplice, sin olvidarse de cerrar su puño derecho.
Se podrían utilizar un montón de frases célebres para reemplazar alguna de este decálogo, yo recordaría una del siempre fínamente irónico pero certero Winston Churchill: "El problema del capitalismo es la desigual distribución de la riqueza, mientras que la virtud del socialismo es la igual distribución de la miseria".