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viernes, 4 de enero de 2013

EL GRAN NEGOCIO DE LOS DERECHOS HUMANOS.

Un día, no hace mucho tiempo, hablaba con un simpatizante de Cristina, de pronto esta persona sacó a la luz el tema de los DDHH sumado al de los pueblos originarios, los indios, como me gusta a mí. -"Mirá", le dije. "Decidite. O apoyás al gobierno nacional, o apoyás la causa de los DDHH y los indios argentinos. Pero las dos cosas al mismo tiempo no se puede. No conozco a nadie que sea católico y ateo al mismo tiempo". Seguramente alguien, haciendo un esfuercito, recordará a miembros de La Cámpora echando a patadas en el culo a los manifestantes de la comunidad Qom en la 9 de julio.

sábado, 23 de octubre de 2010

REPRESIÓN, ESA MALA PALABRA.

Desde hace muchos años se viene mencionando esta palabra, tanto que su verdadero significado ha resultado finalmente tergiversado en los tiempos actuales.

Quien observa a un policía reprimiendo determinado acto que no respeta la civilidad ni la ley, tiene derecho, por qué no, a decir que le parece estar viendo "al diablo en calzoncillos" o cosa por el estilo. Después, se podrá estar o no de acuerdo con tal apreciación.

El objeto de mi comentario es muy simple. Hay que tener algo muy claro, aunque desde la ideología siempre se lo intente desvirtuar, seguramente debido a intereses ocultos: EL ESTADO ES EL ÚNICO ORGANISMO HABILITADO PARA REPRIMIR. Y CUANDO ES NECESARIO REPRIMIR, DEBE REPRIMIR. Esto no está dicho, no se equivoque el que lee, desde el mero gusto por los palazos, los gases y las balas de goma. Hay algo un poco más trascendente aquí. El Estado que no reprime cuando debe reprimir, empeora mucho más las cosas que cuando reprime sin necesidad de hacerlo.

Para cerrar, algo más importante aún que lo ya dicho: el Estado, llegado el caso en que la represión es la última herramienta disponible, no debe renunciar a reprimir: en caso contrario, su lugar inevitablemente será ocupado por cualquier grupo que NO TIENE NI LA PREPARACIÓN, EL CONOCIMIENTO DE LA LEY Y MENOS AÚN LOS LÍMITES QUE LA PROPIA LEY MARCA. ¿Hace falta poner ejemplos? Esta semana tuvimos una muerte perfectamente evitable.

Lamentablemente, en los tiempos recientes estamos observando un Estado que se jacta de no reprimir, pero como bien reza el dicho "dime de qué te jactas y te diré de qué careces", permite alegramente que otros sectores de la sociedad tomen ese lugar, con las consecuencias que todos conocemos. Se me dirá, "¡pero este tipo está pidiendo la represión a toda costa!", no, simplemente estoy pidiendo que se respete a la gente. Recordad que los pueblos que no respetan su propia ley, pierden indefectiblemente su libertad.