domingo, 29 de junio de 2008

TODOS MIENTEN, MENOS YO.

Ayer por la mañana venía yo repantigado en el asiento del subte, mirando el techo, y llamó mi atención un sticker que estaba pegado en el techo del coche, con un logo y los conocidos caracteres del diario de mayor venta en el país. El mensaje era bien directo: Clarín Miente.

En primer lugar, aclaro que no soy lector de ese diario. Hace muchos años que dejé de comprarlo, más de 20, tal vez. Y nunca fue mi medio gráfico de cabecera. Sí, en cambio, siempre lo fue La Nación. Recuerdo que mi viejo llegaba por las tardes a casa del trabajo y dejaba el diario sobre la mesa del comedor. Y una vez que comprobaba que ya nadie lo leería me lo llevaba a mi pieza y podía estar hasta altas horas de la noche leyéndolo. Esto habrá empezado cuando yo no tenía más que 10 u 11 años, y siguió por bastante tiempo. Nunca tuve mucha afinidad con la otra lectura, la de los libros de cuentos, novelas y etc., así que encontré mi fuente de conocimiento en los diarios y las revistas, primordialmente auscultando cuanto artículo periodístico o científico que se me cruzara por delante. Recuerdo también que cuando comencé a ganarme mis primeros pesitos con trabajos temporales, se me dio por comprar Clarín y después se me hizo ciertamente un hábito llevarlo al colegio, alguno que lea esto y me conozca tal vez lo recuerde, entre libros y carpetas casi siempre estaba ahí dobladito. La idea era, después, hacer un trueque con mi viejo a la tarde o noche, aunque a mi viejo no le resultara muy gratificante la transacción, nunca simpatizó demasiado con la línea editorial del diario de los Noble.

De modo que, esta costumbre de estar mínimamente informado sobre algunas cosas de la actualidad política y el resto de las cosas es ya una gimnasia que vengo ejercitando hace bastante.

Ahora bien. ¿Cuánta gente compra diarios? Seguramente mucha, aunque con el proverbial avance tecnológico es fácil suponer que ahora no es tanta en relación con lo que era hace 20 o 30 años. Y se acepta sin reparos el dato de que Clarín sigue siendo el diario más comprado. ¿Qué relación ha tenido este diario con el Poder en sus algo más de 60 años? Bastante en algunos momentos de la historia, y muy volátil en otra. Ha ido zigzagueando según los tiempos. Aquí vuelvo al sticker sentencioso del comienzo. Clarín Miente. ¿Y eso a quién le importa? Solamente a quien le importe que la mentira surta el efecto deseado, favorable o contrario a sus intereses políticos o económicos, según sea. Nadie miente de gusto, nada más.

Esta cuestión de los medios periodísticos, ya no sólo los gráficos, los electrónicos también, desde hace un tiempo se ha puesto bajo la lupa del Poder y las críticas a determinados grupos empresarios de la noticia han ido in crescendo, primero desde algunos funcionarios y últimamente desde algunos funcionales al Poder. ¿Será que nuestros mandatarios consideran al público consumidor de información poco apto para captar una realidad determinada, de tal forma que si una información es hábilmente manipulada no debería llegar a una gran cantidad de ciudadanos comunes? En criollo, ¿considera que el común de la gente es muy poco instruida como para recibir noticias cuya toma de conocimiento implique un riesgo serio para el accionar de cualquier gobierno? ¿La gente se cree todo lo que lee o le dicen? Yo no estaría tan seguro. El lector de diarios jamás toma a cada nota o artículo como la verdad revelada, compara con otras informaciones provenientes de otros medios y en lo posible saca conclusiones.

Abraham Lincoln dijo (lo habrán escuchado o leído en más de una oportunidad) que se puede engañar a poca gente durante mucho tiempo, a mucha gente durante poco tiempo pero nunca a toda la gente todo el tiempo. Y esto le cabe principalmente al Poder. Desde hace un tiempo, muchos medios periodísticos –no sólo Clarín- vienen advirtiendo señales poco claras desde el Gobierno. Ambigüedad en el mensaje. O contradicciones entre el discurso y la acción. Y lo reflejan en hechos políticos o tomas de decisiones que no son de menor importancia. Entonces, ¿qué es lo que le podría estar molestando al Poder? ¿Que el mensaje por él trasmitido no llegue a los ojos y oídos de la gente como él quiere? ¿Que detrás de cada distinto punto de vista de un editorial o de cualquier otra información se produzca un rápido desencanto entre el público, con la consiguiente disminución de popularidad o un eventual distanciamiento de la opinión pública?

Primero, convengamos que cada medio informativo tiene como misión fundamental informar, esto está claro, pero también es un negocio. Nadie funda un diario o crea un informativo televisivo o radial para perder plata. Cada uno cuida su kiosquito. Por otro lado, desde que las cámaras de televisión salieron a ganar la calle y trasmiten en vivo, sin edición de material, han puesto al descubierto infinidad de hechos, desde los más censurables hasta las notitas de color. Aquí tenemos un punto interesante para analizar, por cuanto el Poder en general no es lerdo y, advirtiendo esta circunstancia, ha organizado inescrupulosamente rápidos operativos para desbaratar cualquier intento de manifestación callejera que no le sea conveniente. Ordenando a la policía a la disuasión o directamente a la represión de los manifestantes, o enviando a grupos de personas cuyo remitente es ciertamente difícil ¿difícil? de precisar.

Segundo, el ciudadano que se informa , si no se entera, sospecha las cosas. Y si sospecha que algo que lee o escucha merecería una investigación más exhaustiva de los hechos, la hace. Hoy tiene acceso al más variopinto panorama de medios, radio, TV, internet. Y puede sacar más conclusiones, como ya dije. Y vive, en muchos casos, la realidad del día a día. Y soporta, por ejemplo, que se anuncie un índice de inflación oficial muy poco serio, por no decir dibujado, informado por los más diversos medios de comunicación que tratan el tema de manera benevolente en general, salvo algunos casos muy puntuales en donde se acentúa la crítica. Pero el número es oficial y no se discute más. No hablaré de otros índices alarmantes que se nos dan y con los que nadie está de acuerdo por una mera cuestión de percepción social. Aquí, pareciera que ni Clarín ni los demás mienten.

¿Puede un gobierno acusar de falsarios a los medios, cuando en cinco años no ha dado una sola conferencia de prensa? ¿Cuando los ningunea en el extrajero también, y les da nota sólo a los medios foráneos? ¿Cuando para decir “sus verdades” utiliza el canal oficial, del que se ha ocupado prolijamente en sacarse de encima a cuanto periodista (prestigioso, un muchos casos) para dejar un plantel que le sirva exclusivamente para transmitirlas al conjunto de la sociedad? Esto, cuando no utiliza la cadena oficial. Con el Grupo Clarín, por caso, es con quien tiene mayor encono, pero ya existe el patético antecedente de Joaquín Morales Solá, columnista de La Nación, a quien la persona que ahora ejerce la presidencia le dedicó media sesión en el Senado de la Nación en alguna oportunidad, haciéndole saber a todos sus pares que no le gustaban sus editoriales tendenciosos y desestabilizadores.

¿Tan peligroso es el periodismo en una democracia? ¿No sería mejor gobernar de otra manera, con procedimientos más trasparentes? A un tipo como Alejandro Dolina, a quien yo siempre le guardé un cierto respeto por sus convicciones, aún cuando mis ideas políticas no sean coincidentes en general con las de él, lo vengo escuchando desde hace un tiempo quejarse de una suerte de “procedimientos estalinistas”, por ejemplo en los casos en que se detectan hechos de corrupción en el Estado por medio de cámaras ocultas. Y señalar que la cobertura de conflictos como el del Campo con el Gobierno, es bastante peligrosa para la paz social. Caballero, las cámaras están ahí, los hechos son sagrados y las opiniones son libres. Solo un comentario al respecto: ojo con esta clase de aseveraciones, no tanto en el caso de Dolina, pero sí en otros casos en los que, machacando permanentemente sobre una situación o sobre el perfil de una persona, es muy factible que quien transmite ese mensaje en realidad esté hablando de sí mismo, no de quien dice criticar. Esto está estudiado en psicología. La gente, de última, ve lo que ve y reflexionará de acuerdo a su conciencia. Sucede que, el gran público consumidor de TV se encuentra entre los sectores sociales más humildes, y allí radica la base del sustento electoral del Poder. Ahora, si el Poder tiene un plan secreto, y las cosas no marchan como estaba previsto, seguramente se empezará a molestar con los medios que informan. En tal caso, yo sugeriría, como lo ha hecho hace unos pocos días una conspicua dirigente social ligada a la defensa de los derechos humanos, tomar de una buena vez por asalto Canal 7 y Radio Nacional para que la gente se informe sobre lo que hay que saber. O sobre lo que ellos creen que debería ser el modo de vida de los argentinos. Tenemos ejemplos de este tipo. En Venezuela, por ejemplo, fueron pasados a la órbita estatal una serie de medios privados, no hablemos del programa “Aló Presidente”, eso ya es sabido que no resiste el menor comentario, pero la cosa es que esos medios, los canales de TV principalmente, pasaron de ser canales muy vistos a ser medios de entretenimiento a los que la gente les ha dado la espalda. A la gente se la puede dominar, pero no tratarla de estúpida.

Recuerdo haber visto en televisión que en ocasión de una cumbre latinoamericana, un periodista se le acerca como puede a Fidel Castro y le hace una pregunta bastante comprometedora, a lo que el dictador cubano le respondió: ¿quién te envió a hacer esa pregunta? La descalificación al oponente es muy característica en quienes tienen el culo sucio, quienes tienen muchas cosas que ocultar. Y se armó un pequeño incidente que no pasó a mayores, don Castro le quiso mandar a sus custodios para que se hicieran rápidamente cargo de él, pero no pasó gran cosa después. Yo, en lugar del periodista, le hubiese dicho: “ya está, hermano, ya me contestaste todo, lo que quería saber y lo que no quería saber también.”

Miren que hay medios y medios periodísticos. De última, nuestros gobernantes podrían sugerirle a nuestro pueblo que lea Página 12, que desde que se hizo cargo nuestro actual gobierno se ha convertido, dicho por su propio ex director Jorge Lanata, en el órgano oficial del Poder Ejecutivo.

Todo esto, dicho en el supuesto caso en que todos creamos en la democracia. De lo contrario, seguiremos en discusiones baladíes. Y la salida estará cada vez más lejos.

miércoles, 25 de junio de 2008

25 MILLONES DE ARGENTINOS.

El pueblo argentino vivía hace 30 años una gran fiesta: ganamos el Mundial de Fútbol Argentina ’78. Después de todo el tiempo que pasó, a muchos les ha quedado la impresión de que aquella conquista deportiva debería hoy soslayarse, cuando no pasarla a integrar el listado de los tantos cadáveres en el ropero de nuestra historia reciente.

¿Nos debe poner orgullosos haber salido campeones del mundo en fútbol en 1978? A ver, yo prefiero separar siempre los tantos. No me gusta poner todo en el mismo bolsillo, no sea cosa que para abrir la puerta de mi casa en lugar de sacar las llaves saque un peine o un encendedor. La confusión solo le sirve a los vivos y acrecienta la ignorancia de la mayoría. No se puede apartar el hecho deportivo del contexto político, siempre alguna relación existe, pero es poco serio señalar con el dedo a una multitud o a un plantel de fútbol incluido su cuerpo técnico –como he visto muchas veces- por haber tomado parte de aquello, como si alguna responsabilidad les cupiese. Argentina tenía asignada su sede para el Mundial desde 1972, y los dictadores argentinos se lanzaron desenfrenadamente a confirmar el torneo, por otra parte, mediante maniobras sórdidas como la creación del EAM 78, cuando el organizador era la AFA.

El pueblo futbolero, y el adyacente, tenía derecho a vivir una fiesta. Y la vivió a su modo, con su folclore y demás. Pero como tantas veces ocurre, fue víctima de la falta de información. Del ocultamiento sistemático de los horrores que perpetró el Estado sobre gente cuyo delito era pensar de otra manera. No voy a extenderme en este tema, podría escribir kilómetros de opiniones sobre lo que sucedió en aquel momento, sobre tragedias y curiosidades que pude averiguar y ver, en ese tiempo y en el que le siguió. Sería tema para otra charla.

Las peores calamidades políticas han sucedido, suceden y creo que seguirán sucediendo alrededor de un acontecimiento deportivo de la magnitud de un mundial de fútbol. Muy lamentablemente. Osvaldo Ardiles decía una vez que él de haber tomado conocimiento de lo que pasaba el nuestro país en 1978, muy probablemente hubiese desistido de participar. Esto se lo preguntaban pero por otra cosa, en relación con la Guerra de Malvinas, que casualmente se desató en momentos en que se iba a jugar el siguiente mundial, el de España ’82. Hay cuestiones y cuestiones pasa sopesar, y hay que tomar decisiones. Y comparto la opinión de Ardiles.

Maradona dijo, cuando se retiró, que “la pelota no se mancha”. Yo diría, no siempre.

martes, 24 de junio de 2008

FELIZ CUMPLE III.

Las efemérides marcan que hoy cumpliría años El Chueco Fangio, que hoy cumplen años Ernesto Sábato, Jeff Beck, Lio Messi... ¡Pero acá el único prócer es usted, Juan Román Riquelme!Justo un día antes de que La Argentina logre su primera Copa el Mundo, usted ya dijo presente. Y a la hora de hacer historia en nuestro Boquita, también. ¡Muy felices 30, torero!

sábado, 21 de junio de 2008

FELIZ CUMPLE II.

Un 21 de junio de 1948 también, vaya coincidencia, nació en Sunderland, Inglaterra, el señor que va sentado en el carrito.

Don Airey paseando por Hong Kong durante una gira con Rainbow, en 1979.

Simplemente... ¡felices 60, gracias por lo que nos diste y por lo que nos seguirás dando!

Una gemita para este humilde homenaje. Lo presenta don Gary Moore, otro amigo de la casa, en otra de esas veladas de frac y moñito.


Colosseum II en vivo en la BBC, haciendo The Scorch, Sight and Sound In Concert, 14 de enero de 1978.

FELIZ CUMPLE I.

Un 21 de junio de 1948 la CBS presentaba el formato LP en vinilo. Estos discos, en mi caso, han sido generadores de miles de anécdotas personales y de gente cercana, en fin, siempre habrá un lugar para reivindicarlos por su prestancia y por su capacidad y calidad de prestación. En estos tiempos, hay una suerte de campaña por hacerlos resurgir, este fenómeno se viene dando desde hace ya un tiempo en los EE.UU. y en Europa, por cuanto muchos artistas y técnicos aún sostienen que la calidad del audio analógico de estas placas no ha sido superada por el formato digital de los CDs. Yo estoy en una posición intermedia al respecto.

Sería bueno también hacer un reconocimiento para el arte de tapa. Hoy estaba pensando qué tapas de álbumes podría recordar sin hacer un gran esfuerzo. De mi colección, rescataré especialmente dos. No tanto por su calidad artística, no soy bueno para eso, el arte pictórico nunca me ha llenado demasiado los ojos, por otra parte.

Esta es una:


Physical Graffiti, de Led Zeppelin, 1975.


Tiene una muy original presentación, es la fachada del edificio de los estudios Ridge Farm, precisamente donde se grabó el álbum. En realidad es una delgada caja, si uno desliza la cubierta ligeramente se "descorren" las cortinitas de cada ventana y se puede apreciar lo que hay detrás. Es, sin dudas, mi preferida. La siguiente:


All The World's A Stage, Rush, 1976.


Como se ve es una foto, lo primero que se me ocurrió cuando la vi por primera vez fue "¡qué momento espectacular, ahí nomás, a segundos de comenzar el show, con esos Marshall a punto de estallar!" Quedé fascinado. No he visto casi nunca otra foto así.


Y pensé además en algún sobre interno que recuerde. Esta foto es una de las más impresionantes que he visto de toda la historia del rock, hablando de un grupo en acción. Es una pena que aquí no se pueda apreciar con la nitidez de la original, pero creo que vale lo mismo.


El sobre interior de Blackout, Scorpions, 1982.


Desde ya, hago un pedido formal, una súplica: ¿habrá un lugarcito para mis incunables?

martes, 17 de junio de 2008

SOY UN HOMBRE QUE ESPERA EL ALBA.

Hoy quisiera apartarme un poquito de los temas que suelo tocar en este blog. La política y la situación de nuestro país son temas que siempre concitan mi atención. Aprovecho para hacer mía una frase que alguna vez escuché por ahí: ocupémonos de los políticos porque, de lo contrario los políticos se terminarán ocupando de nosotros.

No descubro nada ni sorprendo a nadie si digo que nuestro país y nuestra sociedad están viviendo horas tristísimas. Ayer por la noche me acerqué a la manifestación frente a la Quinta de Olivos, estaba con mi media sandía y ninguno de los dos llevábamos ni cacerolas ni pancartas. Fuimos como simples observadores y desde luego, a acompañar a los allí congregados. Algo que me reconfortó, dentro de cierto clima de tensión, fue el sentimiento homogéneo que observé, mucha gente se movilizó frente al hastío que le provocan sus gobernantes. Allí no había gente que fuera a pedirle la renuncia incondicional a la presidenta (pudo haber algún trasnochado en ese sentido pero quedó en minoría), mucho menos se sugirió que una pronta reunión del Congreso le inicie un juicio político y la destituya, ni nada de eso. El sentimiento general que pude apreciar es que este estilo de conducción ya fracasó y necesitamos recuperar las instituciones de la República. Instituciones que hoy virtualmente desaparecieron. Casi nada.

Hace un tiempo, refiriéndome al golpe de marzo de 1976, me hice una pregunta, la de si en verdad habíamos aprendido la lección como sociedad luego de 32 años. Los acontecimientos de los últimos días me relevan de dar la respuesta. Y también hablé de la fractura social, que yo francamente no percibo pese al constante fogoneo oficial por querer cristalizarla. Fractura que de producirse, sería un solo paso hacia algo todavía mucho peor: la completa sumisión de todo un pueblo a un poder hegemónico. Una venezolanización, para ponerlo en términos bien gráficos. Incluso, un par de meses antes de las elecciones de 2005 yo advertí en un largo mail para que fuese reenviado hasta el infinito que había que estar atentos a esto, que había que involucrarse y votar, no importaba por quien. Y dije que si no nos ocupábamos esto no iba a cambiar más. Lentamente se veía venir lo que hoy ha llegado para quedarse. ¿Hasta cuándo? No se sabe. Espero que todos tengamos sensatez y respetemos los tiempos que corresponden.

¿Resultado de mi pedido? Amplio triunfo del Frente Para la Victoria y una inmediata virtual clausura del Congreso. Claro, para qué queremos un Congreso los argentinos si ahora todas las decisiones las toma una sola persona. Las de carácter legal y las otras. Y tanto peor aún, quien en los papeles es nuestra máxima autoridad tiene totalmente vedada cualquier toma de resolución importante, las decisiones corren por cuenta de su marido el ex presidente. Patético y muy peligroso.

¿Qué se está discutiendo? ¿Si los productores rurales son unos avaros que se niegan a tributar para una supuesta distribución de recursos entre los que menos tienen? Toda gran crisis termina estallando por un incidente menor. Y ésta no iba a ser la excepción. Como dicen los médicos, la patada al hígado no viene por lo último que comiste. Y aquí, la gente del campo viene observando desde hace bastante cómo el dinero de las retenciones se esfuma permanentemente en cuestiones que poco tienen que ver con una justa distribución de la riqueza, muy por el contrario, ven que los recursos van a parar a una caja utilizada por el ex presidente con fines non sanctos, básicamente para un disciplinamiento de gobernadores e intendentes sometidos a su voluntad a la hora de recibir magras partidas presupuestarias para sus distritos. Consecuencia de esto, los pueblos del interior, atados a la actividad rural fundamentalmente, paulatinamente se han ido empobreciendo, cuando, si se hiciera lo que manda la ley, esa masa de dinero se debería coparticipar y, no solo la actividad agropecuaria, también la industrial y la comercial, tendrían suficiente combustible para continuar con su actividad.

La gente que acompaña los reclamos del campo en las calles, sólo acompaña, pero este conflicto ha trascendido hace tiempo el tema rural y aquí se han sumado una serie de cuestionamientos al Gobierno que creo no haría falta enumerar. Hay mucho enojo en la gente. Y mucho cansancio.

¿Cómo se sale de esto? ¡Imposible!, dicen algunos, y quizás razón no les falte, teniendo en cuenta el carácter de ese personaje que se encuentra en el centro de la escena. Y de su nostalgia por aquellos viejos ideales setentistas, para quienes la democracia siempre fue un asunto menor, las cosas se resuelven a matar o morir, con confrontación y sin escatimar recursos violentos. Maniqueísmo llevado al extremo. Yo supongo que, o deberá surgir algún milagroso actor de entre las filas del propio partido gobernante con un notable poder de persuasión, o alguien decidido a cortar este nudo gordiano que, a esta altura de los hechos a más de uno nos hace preguntarnos: ¿en qué punto nos habremos equivocado los argentinos para tener esto? ¿Era necesario?

Mientras tanto, seguiré esperando el alba.

jueves, 12 de junio de 2008

CHINO NO ENTIENDE. ARGENTINO TAMPOCO.

Jamás tuve objeciones con respecto a la inserción de nuevos vocablos en nuestro idioma. De hecho, todos los días se debe estar queriendo incorporar o se incorpora alguno de manera furtiva. Y tarde o temprano la Real Academia Española lo terminará añadiendo al diccionario. Ahora, hay cosas que dan que pensar. Digo, ¿por qué diablos todo el mundo tomó la costumbre de decir Beijing en lugar de Pekín, o Pequín, como preferirían otros? En español está muy claro que la capital de China es Pekín.

Todo empezó allá por 1958, cuando se decidió unificar los sistemas de transcripción del chino a las diversas lenguas que utilizan alfabeto latino. A ese sistema se lo denomina “pinyin”, que no se oficializó sino hasta 1979. Y al transcribirse el nombre surgió Beijing. Sin embargo, el sustantivo propio en español sigue siendo Pekín. El nombre Beijing es utilizado por casi todas las agencias periodísticas en el mundo.



¿Demasiado esnobista dando vueltas o demasiado gil que busca ponerse a tono con todo lo políticamente correcto? Tengo dos preguntas más: ¿alguien conoce gente que críe perros beijineses? ¿Riquelme, para dónde tendrá que tomar el avión, para Pequín o para Beijing?

lunes, 9 de junio de 2008

HA SIDO UN GUSTO.

Después de 31 años de actividad, Steve Lukather anunció el viernes el final de Toto. Un amigo me mandó un mail diciendo "È un giorno tristissimo", aunque también cabe la otrafrase, la que hizo más carrera, "Siamo fuori". Nos queda, a los seguidores y a los no tanto, su obra, el recuerdo de sus visitas al país (los primeros shows de los 90's fueron impresionantes), y una pequeña anécdota sobre cómo los conocí. Recuerdo que ya hacía tiempo que se pasaba por las radios ese "Hold the line", y una tarde suena el teléfono de casa, lo que menos esperaba yo era esa extraña llamada que nunca supe bien si intentó ser una broma o qué. Lo cierto es que levanté el tubo y estaba sonando de fondo aquel "Child's Anthem", curiosamente. Si era una invitación a que "Me quede en línea", tampoco lo sé. En casa estaba un viejo amigo, le pasé el tubo y rápidamente soltó: "es el Himno de los niños. Es Toto". Y ahí los empecé a escuchar en serio. Tampoco me olvidaré jamás de la notable intervención como invitados de David Paich y Steve Porcaro en el álbum "Passionworks" de Heart. Gran momento.

Así es la vida, nada es eterno y esto algún día iba a pasar. ¡Salud, Toto!

jueves, 5 de junio de 2008

¡ETERNA GRATITUD, MUCHACHOS!

Porque como siempre decimos: "...que no ha pasado nada!", los hinchas de Boca no tenemos más que agradecimientos para este equipo que siempre deja bien en alto su prestigio mundial. Si ayer no se nos dio, es sólo una cuestión meramente futbolística y punto.

Y lo fundamental: como dijo Churchill, "magnanimidad en las victorias, y dignidad en las derrotas". Porque siempre habrá de las dos.

martes, 3 de junio de 2008

PIEZA DE COLECCIÓN.

Para que vean que no solamente los distintivos, los cuadernos y las camisas servían para dejar pequeñas dedicatorias, observen este souvenir que apareció entre algunas cosas archivadas involuntariamente en casa. Yo recordaba esto, pero ni imaginaba que me lo iba a encontrar hoy. Si hacen click sobre las fotos, van a ver las imágenes bien ampliadas.



Para el museo de los Integrales.

lunes, 2 de junio de 2008

¡PROTESTO!

Mi relación con la radio es más o menos la misma que la de la Tierra con el Sol. Mi vida no sería la misma sin ese receptor AM presente. Yo crecí al lado de una radio. Me levantaba bien temprano, en tiempos en que todavía ni siquiera iba a la primaria, y lo primero que escuchaba era el informativo con mi viejo andando por ahí, preparándose para ir al laburo o mi vieja haciendo sus cosas. Cosa que no nos pasó tanto, al menos en nuestra familia, con la tele. Y con el correr de los años esa práctica se hizo hábito, a cualquier hora del día, salvo por las noches.

El enorme placer de escuchar a un Antonio Carrizo, a un Héctor Larrea, a un Guerrero Marthineitz. O como ahora, los comentarios punzantes de un Jorge Lanata o del “Ruso” Verea, o a Nelson Castro y también a Miguel D’alessio.

He aquí el punto. ¿Qué va a pasar con el programa de “Miguelito”? ¿O qué pasó? Yo soy un viejo escucha de su programa de los fines de semana, “El Alargue”, y supe últimamente de algunos problemas de orden gremial con la Radio La Red en los que él tomó activa participación. ¿Me tendré que resignar a añorar sus largos editoriales, desde los políticos hasta los puramente futboleros, tan bien relatados? ¿Me van a abandonar definitivamente esas voces grabadas de los caracterizados oyentes, por nombrar a uno sólo, José de Palermo, el tachero, con sus frases inigualables, un ídolo total de los bosteros? Cuántas veces, en el laburo, somos varios los que nos paramos cerca del receptor para escucharlo, y no paramos de cagamos de risa cuando tira esas frases como “Tiene menos fútbol que el Para Ti”, o “Ese pibe tiene menos potrero que Beverly Hills”, o su sentencia sobre lo que es Boca en el mundo, “el King Kong”.

¿No voy a volver a desarmarme a carcajadas con esa media hora final con los mensajes grabados, mezclados con esa selección tan especial de música, y principalmente con esos últimos cuatro minutos en que suena de fondo el “Cada vez que digo adiós” de Los Enanitos Verdes y se escucha ese fárrago de frases impresentables de nuestros más encumbrados políticos? ¡Ese cierre de programa garpa todo el programa!

Sé que nada es eterno y todo algún día debe llegar a su fin. Y si le llegó la hora al “Alargue” de los fines de semana, lo voy a extrañar mucho.

viernes, 30 de mayo de 2008

¡AYER FUI AL COLÓN!

Y no a pasar un papelón. En realidad, fui al Luna en compañía de mi simpatía y un par de amigos a ver a La Filarmónica del Colorado.

¡Qué locura de recital! El idilio Megadeth-Argentina parece no tener fin. Es sabido, por gente cercana que conoce del tema, que la banda de Dave Mustaine tiene todavía una expectativa enorme cada vez que viene al país y se cuenta por ahí que cuando se aproxima la fecha de arribo al colorado se le va poniendo la piel de pollo. Y quizás, debido a ello, es que suele elegir los mejores setlists para sus conciertos aquí. Y ayer no defraudó para nada. ¿Qué? Nos dejó a todos mirando al ras del piso.

Dave Mustaine en los tiempos de Rust In Peace, con una remera que hace alguna justicia.


Arrancaron con Sleepwalker (me siento identificado, créanlo) de United Abominations y después siguieron con una catarata de clásicos infernal. Quiero detenerme en el 3er. tema. ¡Tocaron Take No Prisoners! ¡Colorado, sos un hijo de mil putas! En cuanto Dave avanzó con ese brutal riff, nos miramos con mis amigos y creo que le dije a la niña: “¿no me ves más joven?” Se sonrió, aunque no sé si me habrá entendido, lo cierto es que me sentí transportado 20 años atrás de un saque. Y la misma sensación con Hangar 18, Holy Wars/The Punishment Due, Sweating Bullets, Peace Sells, Trust (para mí, su último clásico) y por supuesto, el Himno Nacional Metalero, Symphony Of Destruction. Nuevamente volvimos a saltar al compás de ¡Megadeth-Megadeth-Aguante Megadeth!


Megadeth modelo 2008.

Ya no tenemos la conjunción Mustaine-Ellefson-Friedman-Menza. Pero eso a casi nadie le interesa. Sonaron de vuelta como la ostia, en el buen sentido, claro. Hay que remitirse a los shows de 1994 en Obras para encontrarse con algo parecido. Tal vez yo no vaya a experimentar muchos más impactos como éste por un tiempo largo. Por la música y por el mensaje. Mustaine convirtió claramente a Megadeth en una banda política desde el primer momento. Hay que repasar sus letras, nunca se guarda nada. Es, quizás, como esa gente que alguna vez definió Perón en alguna conferencia: esas personas que sin militar jamás en política, entienden la política. Muy al contrario de tanta gente que, ejerciéndola, jamás la entiende.

lunes, 26 de mayo de 2008

LA PELÍCULA DEL REY.

Me volví loco. Justamente yo hablando de cine. Algún día me explayaré sobre mi alergia al cine. Pero hoy creo que eso no importa en lo más mínimo y quisiera rendirle tributo a un muchacho excepcional.

El miércoles, este muchacho obtuvo y celebró un logro espectacular, quienes conocemos de fútbol no podemos soslayar el tema de que ganar una Copa de Campeones de Europa no es moco e’ pavo. Se los dice un hincha de Boca que conoce lo que es ganar un título de mucho peso.


Ahora, luego de haber conocido lo que es ganar todos los títulos que se puede ganar con Boca, luego de haber ganado el campeonato de Brasil , luego de haber ganado la 1ra. medalla olímpica después de 54 años para nuestro país, luego de haber salvado de la desaparición a un pequeño club como el West Ham, y ahora ganando el campeonato local con Manchester United y trascartón ganar la “Champions League”, este chico argentino no vuela, simplemente ve que su vida transcurre de la misma forma que él imaginó que deberÍa ser. La de los sueños que se cumplen sin solución de continuidad.

Felicitaciones entonces, Carlos, el Mundo es tuyo, jamás nos olvidaremos de aquel hermoso 2003 que nos entregaste, y esa película que una productora local quiere hacer de vos es un justo homenaje. Seguramente cuando se pueda ver aquí allí estaré.

lunes, 19 de mayo de 2008

QUEREMOS SER COMO LED ZEPPELIN.


Cuántas bandas estadounidenses lo habrán pensado, pero qué pocas se atrevieron a revelar ese deseo. Principalmente las que arrancaban allá por comienzos o mediados de los ‘70s. Desde que Led Zeppelin inundó el mercado yanki con ese maremoto de furioso rock del que mamaron los Aerosmith, los Boston, los Van Halen, Randy Rhoads y otros, el mercado de ese país siempre estuvo a la expectativa de encontrarse con los nuevos Zeppelin, aunque, y aquí está lo bueno, a nadie en su sano juicio se le hubiera ocurrido subirse a un escenario y adoptar una postura que emulase al tándem Page-Plant, y menos aún tratar de sonar exactamente igual que El Martillo de los Dioses, porque como suele decirse por estos días bastante a menudo, la cosa se complicaría. No hubo antes ni después una banda que suene como Led Zeppelin sobre un escenario. Es que parece improbable que vuelva el pié derecho de John Bonham. Se fue allá por septiembre de 1980 y no hay miras de que regrese.

A comienzos de los ‘60s, en un pueblito llamado Bellevue, cercano a Seattle, en el NO de los Estados Unidos, un grupo de jóvenes entusiastas de la música decidió juntarse para darle forma a una idea que combinara blues y rock and roll con otros estilos más tradicionales como el bluegrass. La iniciativa estaba a cargo de los hermanos Mike y Roger Fisher, guitarristas ambos, quienes se mandaron con un grupejo llamado The Army. Transcurrieron los años con pocas composiciones y más covers que producción propia hasta que llegados los finales de esa década apareció una señal en el cielo, una revelación sonora con forma de dirigible dispuesta a voltear todo lo conocido hasta ese momento. Dicen por ahí que cuando empezó a escucharse a Led Zep en las radios locales la onda expansiva dejó un tendal más grande que unos años antes con los Beatles en el show de Ed Sullivan.


The Army: Gary Ziegleman, Ron Rudge, James Chirillo, Ken Hanson, Roger Fisher, Steve Fossen

Llegando 1972, Steve Fossen, bajista y socio de los hermanos Fisher, embriagado con tantos vapores provenientes de esa caja recién abierta que alguien les había prodigado desde la Madre Patria, imaginó cómo la cosa podría andar un poco mejor. The Army ahora incluía en su repertorio varios covers de Led Zeppelin, pero el novel combo no daba con el cantante justo, fundamentalmente alguien capaz de llegar a los agudos de Robert Plant y que a la vez los transmita con fuerza. Se le ocurrió decirles a los Fisher “Ché (porque hablaba así, como un porteño), ¿se acuerdan de Ann Wilson, esa chica de la que les hablé, de la secundaria? Tiene una voz potente y con su registro podría funcionar” “¡Y daaaaaale!”, le habrán respondido. Esa tal Ann Wilson tenía pocos antecedentes, un intrascendente simple grabado con un grupo local llamado The Daybreaks y ninguna otra cosa relevante. Cuenta la historia que sus padres la mandaron a tomar clases de canto por consejo médico ya que de chica observaba una día tras día más evidente tartamudez, y tanta vocalización la ayudaría a redimir ese mal. Curiosa coincidencia con el caso de Jimmy Page, que con su constancia en el ejercicio de la guitarra finalmente pudo curar un incipiente cáncer en su niñez. Ann venía de una familia con entorno musical, eso sí, aunque sin grandes esperanzas de dedicarse a eso de lleno. Fue a la prueba y parece que la pasó con creces en lo estrictamente musical, los muchachos quedaron muy impresionados tanto que Mike le echó el ojo primero y algún tiempito después empezaría un noviazgo de imprevisibles consecuencias. Pero ese es otro tema. Además de las canciones de Zeppelin, se animaban también con material de Jethro Tull y con una estrambótica versión de Syberian Khatru, de Yes. Parece que la voz de la chica sobraba para cualquier cosa. Alguna cinta debe haber quedado dando vueltas por ahí de esos años, debe ser toda una pieza de colección, dado que desde los principios mismos Heart se distinguió por ser una banda en vivo, porque ahí es donde realmente suena auténtica. No tanto en el estudio, donde han hecho muy buenas cosas. En la cancha se ven los pingos, y ahí es en donde ellos se sienten a gusto, en los shows. Y si me empujan un poco, diría que son el grupo que mejores covers ha grabado en toda la historia del rock.

Ya por 1974, a instancias de Ann y Roger Fisher, se sumó al grupo Nancy, la hermana menor de la cantante, con sólo 20 añitos. Nancy Wilson no tenía mucha relación con su hermana Ann, hacía la suya. Andaba por los bares de Seattle tocando por el sánguche y la coca, más algunos pocos dólares, y así se pagaba sus estudios en Bellas Artes. Tenía una característica bastante particular con su guitarra acústica, que persiste hasta hoy mismo, ese modo de tocar imitando a toda una banda, y si uno escucha esas grabaciones, efectivamente a uno le da esa extraña impresión. También tiene una forma muy singular de tocar la eléctrica, y es multinstrumentista como su hermana Ann. Y ni bien aceptó el convite, se reunió con los demás y empezó a tirar ideas sobre cómo debería sonar la banda ahora, “si queremos sonar como Led Zeppelin, también tenemos que incorporar el costado acústico de Zeppelin”. Y así marchó la cosa, con una banda que llamándose por esos días White Heart (desde 1972) se pasó a llamar Heart.

White Heart, en 1972.

Todo comienzo importante tiene sus dificultades. Y acá no fue la excepción. El grupo debió moverse a Vancouver, Canadá, al poquito tiempo, porque el Tío Sam empezó a buscar gente para mandar a Vietnam y le apuntaron a Roger Fisher, ya por entonces novio de Nancy. En una nota reciente Nancy cuenta que el FBI llegó a meterse en su casa buscando a su novio. Hasta que en 1976 se declaró una amnistía y la banda pudo retornar a su país. De ahí que al principio muchos creían que eran canadienses, y a ellos incluso les gustaba jugar con esa confusión.

Entretanto, en algún bar de Vancouver los descubrió un representante de un sello indie, Mushroom Records y rápidamente acordaron la grabación del primer disco. Eso fue en la 2da. Mitad de 1975. Dicen las crónicas de la época que la gente del sello grabador llegó a tentar a Ann para que se distanciara del grupo y grabara un proyecto en solitario, pero que ésta les habría respondido: “No, yo soy una jugadora de equipo, descarten esa posibilidad” y hubo que seguir con la premisa original, nomás.

El resultado fue un disco que marcó una época. Dreamboat Annie fue un hit nacional. Y en poco tiempo, doble disco de platino. Luego llegaría un aluvión de fotos, reportajes, tapas en la Rolling Stone, la gira europea, líos con la grabadora y un sinfín de historias y anécdotas. Pero siempre respetando la esencia y no dándole demasiada bola a la imagen que quienes no los conocían demasiado tenían de ellos. Siempre imperó el criterio musical, muy por encima de la imagen de dos hermosas chicas al frente de la banda (tuvieron que bancarse una etapa bastante fea por esas cuestiones en los ‘80s). Tanto es así que todas las desvinculaciones posteriores se produjeron por cuestiones puramente musicales, alguna como la de Roger Fisher salpicada de cierto tinte sentimental. Y tan así que de ser simples invitadas a la fiesta terminaron animándola.



Heart haciendo "Barracuda" en California Jam II, en marzo de 1978.

Nancy junto a Ann - Rolling Stone nº 244 (28/7/77)


Si Heart fuese una casa o un auto, quien siempre tiene las llaves es Ann Wilson. Probablemente sea así desde los ‘70s. Hace algún tiempo, Nancy comentaba en un reportaje que, en momentos en que se buscaba un actor que diera con el perfil preciso para ser el cantante de Stillwater, grupo en cuyo derredor gira la historia que se cuenta en la película Almost Famous, no fue sencillo hallarlo porque ya no hay cantantes con ese acento que ella ubica en los comienzos de la década del 70; como la película se sitúa en 1972, habla de un acento que a partir de ese año y con el correr del tiempo se perdió y nunca más se recuperó. Y la verdad es que Ann tenía y tiene ese acento. El mismo acento de los Robert Plant, los Ian Gillan, los Ronnie James Dio, los David Coverdale. Si nos fijamos un poco vemos que no aparece otra mujer en este ítem, sencillamente porque no la ha habido, y quién sabe si la habrá en el futuro. Ann Wilson ha sido una cantante única en este planeta rock. Y ha sido y es la columna vertebral de esta idea que, por lo visto, funcionó bastante bien. Y que seguirá así hasta que las velas no ardan.

viernes, 16 de mayo de 2008

LA ALEGRÍA NO ES SOLO BRASILERA Y... LA VIVEZA NO ES SOLO CRIOLLA.

¿Qué tienen en común, por ejemplo, Bono y Phil Collins? Que son dos músicos británicos, claro. Que se los sabe luchadores o adherentes a causas tan nobles como ayudar a países del tercer o del sexto mundo a combatir el flagelo de la pobreza o la hambruna. Y ahora también coinciden en que, según una cincuentenaria ONG británica, los muy pillines eluden impuestos. Aclaremos que no es lo mismo que evadir impuestos, y que cada país tiene su legislación y lo considera más o menos grave.

El caso de Bono es que, a través de un ardid de ingeniería financiera, o contable, declara sus ingresos y paga sus impuestos en Holanda. El caso Collins, al que se suma el del piloto de F1 Lewis Hamilton, otro inglés, es que hacen algo bastante parecido pero en Suiza. Y con ello, se ahorran unos cuantos patacones.

Yo me quedo con los casos de los músicos, por lo que ya comenté. La misma ONG señala que si esta gente tributara como cualquier hijo de vecino el dinero se podría destinar a salvar las vidas de entre 5 y 6 millones de niños en 15 años.

Un viejo conocido mío solía decir: tocame el traste y me río a carcajadas; tocame el bolsillo y te mato. Y en el caso de Bono, como el de Collins, lamentablemente concluyo una vez más que estamos rodeados de muchos progres, ¡pero si es con la guita de los demás, y no tanto con la de ellos mismos, mejor!

lunes, 12 de mayo de 2008

CRAZY TRAIN.

¿Podemos hablar de trenes hoy? Un poquito, para no aburrir a la gente. Personalmente, podría hablar horas y horas y escribir mil páginas sobre los ferrocarriles. En la Argentina y en el mundo. Es un mundo maravilloso, créanme. Pero sólo conseguiría que me preste atención uno de mil, cuanto mucho. Y los argentinos hemos conseguido (porque el año pasado hemos votado) tener un proyecto de tren de alta velocidad. ¿Sirve? No está muy claro. De cualquier forma, yo jamás me opondría a un proyecto modernizador. Ahora, ¿es lo que realmente precisa nuestro país? Tengo una frase que se me ha ocurrido a mí y que nunca vi en ningún lado: así como los países tienen los políticos que se les parecen, los países tienen los ferrocarriles que se les parecen a sus funcionarios. Veamos: Europa tiene el 20 % de la red mundial de ferrocarriles. Los Estados Unidos tienen otro 20% del tendido de la red mundial. El otro 60 % lo deberemos dividir entre Rusia, Canadá, Argentina, Australia (Argentina tiene más Km. de vías férreas que Australia) y otros países como Sudáfrica, y algunos de menor cuantía, como Japón.




Sin embargo, veamos que los países con serios proyectos de trenes de alta velocidad son, o países que integran la Unión Europea o Japón. ¿Qué pasó con el resto? Simplemente, que les resulta una cuestión atractiva pero poco conveniente. Hicieron las evaluaciones que correspondían y concluyeron en que los proyectos eran inviables, tanto operativa como económicamente.

¿Tendremos, digo, funcionarios capaces de discernir entre lo que resultaría provechoso para un país y lo que simplemente sería un enorme negocio para unos pocos contratistas? El tiempo dirá.

lunes, 5 de mayo de 2008

¡¡¡ FELIZ CUMPLE, ANGEL !!!


Desde Argentina, deseamos que hayas disfrutado este día, con tu familia y amigos.
¡Happy
Birthday!

05-05-08

viernes, 2 de mayo de 2008

UNA LUZ EN EL CIELO.

Mr. Don Airey, próximo a cumplir 60, que ha participado en los créditos de cerca de 200 álbumes a lo largo de su historia con el rock y con gente que va desde Andrew Lloyd Webber hasta Black Sabbath, se decidió y finalmente editó su 2do. álbum en solitario, el 1ro. en exactamente 20 años, luego de aquel “K2” de 1988. El disco se lanzó hace un par de meses, justo por los días en que estaba aquí en Sudamérica con Deep Purple, y se llama “A Light in the Sky”.

Quizás no tanto como con K2, este nuevo trabajo es, según las propias palabras de Don “un viejo anhelo, ya que desde muy joven estuve interesado en la astronomía (de hecho vivió muy cerca de un círculo de astrónomos en Cambridge), tengo mi telescopio y mi colección de libros sobre el origen del Universo…”y todas esas cosas típicas de los que somos aficionados a esta ciencia. En lo que sí quizás se parezcan es que ambos son temáticos, se mueven alrededor de un concepto.


Si dijimos que el disco salió en medio de una gira de DP, aquí podemos hacer la primera acotación: en algunos solos de la gira se puede escuchar una melodía con una lejana connotación de aquel “Blade Runner Credits”, de Vangelis, para algún descolgado, el incombustible otrora tema de “Fútbol de Primera”, ahora utilizado a morir por TyC Sports. Bien, el cd arranca, como no podía ser de otra forma con una pequeña intro llamada Big Bang, pero a continuación se enlaza con el tema de la mentada melodía, se trata de “Ripples in the Fabric of Time”. Instrumentalmente irreprochable. Ahí es donde comienza realmente el disco. Luego se suceden cosas como Andrómeda M31, con una exquisita intervención de Rob Harris, guitarrista de Jamiroquai, punteándose la vida sobre las notas de un majestuoso piano, arropado con un elegante órgano, muy en el estilo John Michell de Arena. Después se le sumarán los Polyphonics y otro solo de guitarra para colgar de un cuadrito. En verdad, todo un acierto haber llamado a este Harris, a quien creo tener visto del año pasado cuando nos visitó “You know, this boggie is for reaaaal…”. Como también lo es haber llamado a Lidia Baich, la misma violinista austríaca, y muy bonita por cierto, que ya participara junto a Don de una gira con más amigos hace un par de años, los que hayan escuchado el bootleg “The Master of the Keys and a Lovely Violin” sabrán de qué estoy hablando. Quiero decir también que Baich ha venido a tocar varias veces a nuestro país, invitada por diversas asociaciones musicales. Pero, su papel en “Into Orbit” es de ensueño, descomunal, de una calidad sin par. De esos músicos –músicas, en este caso- que les va perfecto cualquier estilo. Solos paganinescos, crimsonianos y hasta con un corte muy a lo Kansas de los ‘70s, en un extraodinario duelo con el piano. Una delicia. Si hacen click en el reproductor lo podrán escuchar.
boomp3.com

Luego llegará A Light in the Sky Parte 2, tocada con una suficiencia impresionante, el órgano Hammond a la altura de los mejores momentos de Rainbow y DP, más la voz de Carl Sentance (Ghost, Krokus, Persian Risk), otro golazo del disco, de las tres voces que participan en la obra creo que es decididamente la mejor. Déjenme decir que su performance en Shooting Star también es sobresaliente.

Otro párrafo aparte para el hiperespacial Cartwheel ESO 350-40, muy futurista aunque pudo ser tal vez un poquito más extenso para mi gusto, y para otro bellísimo e interminable solo de piano inserto en Sombrero M104, al que se agregan casi al final unas palmas cuasi-flamencas, nada es casual teniendo en cuenta el título, tomado de un nombre en español para una de las galaxias más conocidas del Universo.

Debería decir también que me encantó la participación de Laurence Cottle, otro viejo amigo de la casa, con un muy buen solo de bajo en Space Troll Patrol, además del otro bajista que también pone lo suyo, Chris Childs, fundamentalmente en esa suerte de blues espacial “Rocket to the Moon”.

Quizás esta vez la noticia es que no vino Gary Moore a la grabación, y bueno, Cozy obviamente ya no está. Pero, con álbumes como el de este “tastierista”, como dicen los italianos, nos podemos quedar bien tranquilos. Nunca me parecerán lejanos aquellos días en que me sentaba a escuchar de manera entusiasta esos discos solistas de otros artistas, por caso Cozy Powell, en los que uno se preguntaba si en verdad el disco era de fulano o de Don Airey.




Killer, del álbum de Cozy Powell "Over The Top", 1979.

Es así. Seguramente este disco no será la bomba de 2008, ni aparecerá en las grandes crónicas de las grandes revistas musicales del circuito internacional. Pero sí será una referencia importante para los seguidores de esta música señalada como metal melódico o rock melódico, y vuelvo a utilizar el calificativo incombustible, que resiste como nada el paso del tiempo.

martes, 29 de abril de 2008

¡FELIZ CUMPLEAÑOS, MÓNICA Y CLAUDIA!


Desde aquí, tarde pero seguro porque fue ayer, les deseamos que lo hayan pasado muy lindo, esperando ser más atinados para la próxima. ¡Felicidades!

lunes, 21 de abril de 2008

Humo sobre el agua



Compañeros y compañeras: les dejo unas fotitos sacadas en el Tigre el fin de semana pasado, verdaderas ilustraciones del clásico de clásicos.

HEMISFERIOS.

Los ‘70s se caracterizaron, principalmente, por la evolución de muchas cosas generadas en la década anterior, desde lo cultural hasta lo tecnológico. Si me preguntaran qué es lo que remarcaría de esos años, señalaría dos que posiblemente no valoraría la mayoría, pero que estaban allí e hicieron ruido en su momento: fue la década de los viajes interplanetarios y la en la que el rock desde lo musical dio un enorme paso adelante. ¿Cómo congeniamos ambos ítems? Si aceptamos que todo hecho cultural o científico está estrechamente ligado con su época y que suele ser un fiel reflejo de ésta, intentaremos algo. Veamos, no es tan difícil.

Allá por 1971, un descubrimiento pasó inadvertido para una gran cantidad de personas, pero no para un pequeño círculo de científicos e intelectuales. Un observatorio orbital halló un extraño objeto en la constelación del Cisne (Cygnus en latín), compañero de una poderosa fuente de emisión de rayos X, precisamente identificada como Cygnus X-1. El misterioso compañero de la estrella pulsante debía ser un agujero negro.

Los agujeros negros no eran cosa nueva, ya habían sido imaginados por un astrónomo inglés llamado John Michell unos 200 años antes. Pero no pasaban de ser una muy interesante teoría. E invitaban a imaginar fantásticos viajes por el universo a través de ellos. Recién en el siglo pasado se reflotó esta teoría que fue cobrando mayor fuerza hasta convertirse en una gran certeza astronómica.

¿Qué nos estaría faltando ahora para iniciar un viaje épico por entre las estrellas? Una nave, claro. Esta historia también es vieja y desde hace mucho tiempo el hombre ha imaginado muchas formas de alcanzar esos objetos lejanos que cuelgan del firmamento. Con posterioridad a la aventura marciana de las Viking I y II, en 1977 llegó la oportunidad de trascender el espacio interestelar. Y la NASA mandó a esos ignotos lugares dos naves, las Voyager I y II, que ya tenían sus antecesoras en estos menesteres, las Pioneer 10 y 11, solo que aquéllas eran más sofisticadas y portaban los famosos discos con diversas grabaciones sonoras, además de música. A mi juicio, son las naves espaciales más maravillosas que jamás se hayan construido. Y son los objetos que más lejos hemos enviado al espacio. Y que también invitaban e invitan a fantasear bastante.



La nave Voyager

La cubierta del disco a bordo de la nave Voyager

En algún momento, todo este bagaje de información debió haber caído cerca de un tal Neil Peart, baterista y letrista de Rush. Y el muchacho lo aprovechó y muy bien. Neil venía de una gran obra conceptual, 2112 (1976), empapada de toda esa idea individualista y pro-capitalista provista por la escritora Ayn Rand en su novela Anthem. Es llamativo. Neil suele tener su costado progresista, más evidente, y también su costado conservador, que no siempre resulta fácil hermanar con el otro. Pero la cosa resultó así, 2112 es un álbum impecable desde lo musical y desde la letra. Pero ahora el desafío era mayor. La idea es clara: el Universo mismo dividido en dos facciones, porque como ocurre en todos los órdenes de la vida los humanos nos dividimos en dos facciones. Son idiosincrasias muy fuertes, pero que en determinado momento pueden y deben funcionar juntas.

¿Y cómo relacionamos esto con los viajes espaciales? A ver, en 1977 Neil también imaginó viajes intergalácticos, facilitados por los impulsos gravitatorios de los agujeros negros, a bordo de su nave Rocinante. El tema que cierra el álbum A Farewell to Kings (1977) describe esa posibilidad aunque también nos muestra lo poco amables que podrían ser los corredores intergalácticos para cualquier viajero. Y como sería lógico suponer, el tema en cuestión se llamó Cygnus X-1, The Voyage (El Viaje).

Al año siguiente, Rush tenía otro disco para grabar, y Peart tenía la oportunidad de cerrar esta historia. El disco se llamó Hemispheres y si de 2112 dije impecable, este nuevo fue lo impecable de lo impecable. El primer lado, que es el que me interesa desde lo conceptual, al igual que 2112 trae un solo tema, el Libro II de Cygnus X-1, Hemispheres. Un viaje a los comienzos de los tiempos, dioses griegos con diferentes pareceres e intereses, algunos que traen la sabiduría, otros el amor, la eterna dicotomía del ser humano que lo arrastra al Armagedón, una tremenda batalla entre el corazón y la mente , hasta que aparece un semi-dios, o seudo-dios, Cygnus, que llega para detener el caos y establecer un balance. Y con un mensaje final que nos dice que a pesar de nuestras diferencias, si todos perseguimos metas parecidas, podemos andar el camino juntos.



¿La música? ¿Qué vamos a decir de la música? Todo muy acorde a semejante literatura, muy acorde a la clase de este grupo canadiense y muy acorde a esa década, aunque se sepa que con ese trío instrumental es muy difícil que algo salga mal.

Rush en 1978: (de izq. a der.) Alex Lifeson, guitarras, Neil Peart, batería, y Geddy Lee, bajo, teclados y voz.


Cualquier cosa que yo dijera ahora sería totalmente parcial, desde el momento en que creo que un disco como Hemisferios está seguramente entre los tres o cuatro mejores discos que yo escuché en mi vida. Sin olvidarme del tema del final, La Villa Strangiato, un instrumental de casi 10 minutos que es un compendio de virtuosismo y genialidad. Y todo inspirado en un sueño que tuvo el guitarrista Alex Lifeson, que se tomó el trabajo de anotar todo lo que le decían unas extrañas voces y así surgieron el título y las doce partes de que consta el tema. Pero eso sería motivo para otra charla, tal vez.



Un clásico de Rush, The Trees, en vivo en 1978 en la TV canadiense

jueves, 17 de abril de 2008

¡FELIZ CUMPLEAÑOS, SILVIA!

Si, ya sé. Con un par de días de retraso. Pero bueno, todos esperamos que lo hayas pasado muy lindo y para la próxima esperamos estar más atentos. El saludo de todos los que hacemos este blog.

domingo, 13 de abril de 2008

¿QUÉ ESCUCHÁS NENE?


...diría mi vieja.

Debo haber escuchado algo de ellos por primera vez allá por el '86, más o menos. Tal vez en una de esas tantas charlas o encuentros con amigos, cervecita o vino mediante, Marlboro box y buena música, previa a una salida nocturna. Un amigo desaparecido, Luis Mourin, tenía en su casa un cassette que le había acercado su por entonces futuro cuñado, Ricardo Iorio (actual cantante, bajista y líder de Almafuerte), con casi 30 min. de música en el que sólo se advertía como identificación The Residents, de aquí en más, los Residents.

La tapa del álbum "Eskimo" (1979)

Una música muy singular, generadora de atmósferas extrañas, indescriptibles, con sonidos rayanos a una experiencia lisérgica o vaya a saber uno qué otra clase de viaje. Que parece tener influencias de todo y a la vez de nada. Inclasificable. Junto con Daniel Pirrotta, otro amigo de la infancia, tratamos de buscar más información, fracasando repetidamente en cuanto lugar se imaginen, hasta llegamos a mandar por encomienda a EE.UU. una copia del cassette a la compañía grabadora, Ralph Records, en San Francisco para poder identificar la obra. No supimos muy bien en manos de quién cayo ese cassette, tampoco recibimos una respuesta taxativa a nuestra inquisición, pero algo nos empezó a aclarar un poco el panorama. Nos mandaron un fanzine. Con más data sobre la discografía, anduvimos buscando durante algún tiempo infructuosamente por disquerías, radios y redacciones de revistas, y nada. Intenté, inclusive, hacerle una pregunta en inglés a uno de los muchachos que atendían en una exposición de música under y no tanto en el Instituto Goethe, inútilmente, el alemán era más cerrado que culo de muñeco. Pero, muy gentilmente, me facilitó otro cassette con un par de discos grabados, que si llevabas un cassette virgen podías copiar.


El clip original de Satisfaction, de los Rolling Stones, simple grabado en 1976.

Seguían las dudas, o aumentaban, porque después de escuchar el primer álbum (se llama Meet The Residents , de 1972, y la tapa es una parodia sobre la del 1er. álbum de The Beatles, Meet The Beatles) y uno posterior, Not Available (1978), seguían los interrogantes. Si lo que ya habíamos escuchado parecía bastante misterioso, estos dos últimos lo eran mucho más, una música tan especial que ya no cabía encasillarla en el universo under. Voces muy extrañas, ritmos exóticos, climas atrapantes pero muy, muy densos. A esta altura, los primeros discos de Frank Zappa, Captain Beefheart y Soft Machine se parecían más a High School Musical que a lo que en verdad eran. Gracias a gente conocida, fuimos completando la discografía hasta ese momento, y fue que, hacia fines de los 80s con la difusión del CD, pudimos obtener más datos. Ahí pudimos identificar nuestra cinta. Se trataba de un EP llamado "Intermission", de 1981.

¿Tan difícil era todo? Y, sí. Tanto que, un número de Expreso Imaginario de 1980 que yo conservaba y que por azar encontré en casa, pasó a ser un objeto de culto entre algunos de mis amigos. En el artículo, que lleva por título "mami... ¿quiénes son los residentes?", se echa un poco de luz sobre la carrera musical de esta gente, los inicios, su relación con un oscuro personaje llamado N. Senada y con otro desconocido guitarrista, ya fallecido, Phil "Snakefinger" Lithman, Snakefinger para los conocidos. De más está decir que no hay casi nada de información sobre los Residents por estas tierras.

¿Remedando a Led Zeppelin, quizás?

Pero faltaba algo esencial en toda esta historia, que jamás se pudo revelar, ni siquiera hasta hoy.Habremos visto algún que otro ejemplo de bandas que por un cierto tiempo ocultaron la identidad de sus integrantes, o sus rostros, pero este caso es bien distinto. Jamás se conocieron las identidades de los Residents, y jamás se conocieron sus verdaderos rostros. Lo único que se sabe es que son cuatro, y que son de alguna parte de EE. UU. Es decir, ni siquiera el origen exacto de la agrupación. Algunas especulaciones señalan que son o fueron un grupo estudiantes de diseño gráfico de Louisiana. Otras, dejan entrever que uno de los músicos llegó del este de Texas. Pero no mucho más. Y de lo que sí se tiene certeza es que un día, a principios de los '70s, se mudaron a San Francisco. Allí encontraron el nombre para su proyecto, cuenta la historia que decidieron mandarle un demo al director artístico de Warner Bros., que había sido capaz de interesarse en cosas como los citados Captain Beefheart y que, al no saber quiénes eran los remitentes del demo, les mandó su carta de respuesta dirigiéndose simplemente a "Los Residentes".

Pese a todo este brumoso asunto, se puede decir que los Residents han tenido su costado popular en algún momento de los '80s, cuando su "Mole Show" era presentado por Penn Jillette, el del inefable dúo Penn & Teller, dos excéntricos magos y comediantes estadounidenses. Y cabe señalar, por otra parte, que han sido verdaderamente pioneros en lo que hace a animación y gráficos computados. Cuando se comenzaron a ver los primeros videoclips con animaciones en 3D, a mediados de los 80s, los Residents ya tenían sus videos hechos con la misma tecnología varios años antes. Y crearon su propia compañía a tal efecto.

The Residents en Night Music, en la NBC - From Plains To Mexico (1990)

Actualmente, los Residents siguen con su interminable carrera. No sabemos si será posible conocer sus identidades algún día, pero entre tanto, continúan con sus extravagancias, su fino sentido del humor sobre el escenario y fuera de éste también, y su inoxidable talento.

Mientras seguimos desentrañando el misterio, aquí van algunos de los recomendables:

- Meet The Residents (1972)
- Duck Stab! / Buster & Glen (1978). Son dos EPs en un solo álbum.
- The Commercial Album (1980). Originalmente, el vinilo venía con 40 canciones de 1 minuto.
- Intermission (1981)
- Stars & Hank Forever (1986). Son todas versiones de temas de Hank Williams, de un lado, y de las marchas de John Philip Sousa del otro.
- God In Three Persons (1988). La intro es un tema cuya letra son los créditos completos del disco.
- The Mole Show - Live in Holland (1989)
- Cube-E: Live in Holland (1990)
- Roosevelt 2.0 (2000)
- Petting Zoo (2002)

lunes, 7 de abril de 2008

ESTA VEZ EL PIEDRAZO PASÓ BIEN CERCA.

Ayer por la noche, cerca de las 22.00, diferentes reportes señalan el avistaje de un impresionante fenómeno en el cielo de Entre Ríos. Todo indica que un meteorito habría caído en una zona ubicada entre las ciudades de San Salvador y Villaguay, en el centro geográfico de la provincia, a unos 200 kilómetros al este de Paraná. Y si bien hasta ahora no se ha dado con el lugar preciso en donde pudo haber impactado el objeto, se supone que éste pudo haber sido de un tamaño considerable, aún cuando no haya terminado de golpear contra la superficie terrestre, ya que se sabe que pueden explotar antes de hacerlo. Al respecto, los testigos indican que se escuchó un enorme estruendo que hizo vibrar con fuerza los vidrios de las casas a decenas de kilómetros.

Si tenemos en cuenta que una distancia como la del centro de la Provincia de Entre Ríos a la Ciudad de Buenos Aires para la astronomía es casi nada, o casi lo mismo, la cosa se pudo haber puesto muy brava. Estos son fenómenos poco habituales en estas zonas del país, pero nunca imposibles. ¿Habremos experimentado algo similar al episodio de Tunguska en Siberia, en 1908? El tiempo lo dirá. Mientras tanto, y por las dudas, de vez en cuando hagan una miradita para arriba.

SACÁNDOLE LA MUGRE A VIEJAS COSAS.

Si yo tuviera que mencionar una banda de rock que me pegó y muy fuerte cuando la empecé a escuchar, no dudaría en citar a King Crimson. La conocí de casualidad, y pareciera que los grandes aconteciemientos tienen lugar así, habrá sido allá por principios de los 80s. Estábamos hablando de música con una compañera del trabajo bastante más grande que yo, y me refirió un disco de un grupo llamado King Crimson, con una tapa blanca y que lo que más recordaba era que tenía un tema que se llamaba Easy Money. Yo conocía muy por arriba algún que otro material de KC pero más actual. Me puse a buscar y lo encontré en una disquería de usados. El disco se llama "Larks' Tongues in Aspic" (lenguas de alondra en aspic), y el pasado 23 de marzo se cumplieron 35 años de su edición.



Después de 3 o 4 escuchadas, me pregunté: "¿qué pasa acá?". Terrible. Nunca había escuchado nada parecido. Easy Money es uno de los temas cantados del disco, pero a mí me impresionaron mucho más los instrumentales. Arrasan los oídos de cualquier escucha. El tema que da nombre al álbum, dividido en dos partes... el hipnótico "The Talking Drum" (ese bajista es un animal, pensaba). Comencé a tener la sensación de que ya nada sería igual para mí. Más adelante, en charlas con amigos o conocidos me encantaba pelearme con otros fans, más seguidores del Crimson de los 80s (con Adrian Belew y Tony Levin) que de la vieja formación (con Bill Bruford, John Wetton y David Cross), concluyendo, después de un tiempo, que la vieja, que se separó en 1974 es quizás la que menos adeptos tuvo. Cosa que a mí nunca dejará de resultarme curiosa.


King Crimson en 1974: de izq. a der., John Wetton, David Cross, Robert Fripp y Bill Bruford.

Nos habremos encontrado años más tarde en algún concierto (en verdad, desde la primera vez que Robert Fripp vino por acá no dejé de ir a verlo nunca), en el Ópera con los dos tríos, con sus alumnos del Guitar Kraft, con los Soundscapes y Frippertronics, con el G3 de Joe Satriani y Steve Vai, aunque recuerdo muy especialmente el del Teatro Cervantes en el '94. El músico al servicio de su público. El tipo (hablo de Fripp) tenía por costumbre observar un ratito antes cómo estaba de público la sala. Y se mandaba al escenario por entre el público. A mí me ocurrió algo singular ese día, llegué unos minutos antes y me paré detrás de la última fila. Miraba para qué lado tenía que estar mi ubicación y en eso me doy cuenta de que lo tenía a don Robert parado justo al lado mío, pero ni bien me di cuenta giró y se fue caminando muy tanqui, entre vítores, hacia el escenario. Ah, y además propuso que el público le hiciera preguntas así que no me quise perder la chance de hacerlo y lo hice. Al finalizar el show terminaron dando otro mini concierto en el hall de entrada del teatro, con todo el público ahí, casi subiéndoseles encima. Una experiencia difícil de olvidar, aunque conociéndolo un poco a Fripp, todo es posible.

Hoy, buscando otra cosa, me encontré con Larks' y me empezaron a pasar un montón de cosas por la memoria. Y pensé, por qué no hablar un poco de esto.

miércoles, 2 de abril de 2008

A 26 AÑOS DE MALVINAS...

Hoy se conmemora el 26to. aniversario de un hito. Esta frase quedaría bien, tal vez, de no haber sido por todos los hechos de que estuvo rodeado aquel acontecimiento, el de la Guerra de Malvinas. Entonces, también se puede decir que estamos a 26 años de una intentona por recuperar poder disfrazada de gesta patriótica, llevada adelante por un grupo de comandantes militares altamente incompetentes. Gente que no representaba sino la máxima expresión de nuestro costado negativo como sociedad: improvisados, escasamente informados sobre el poder del enemigo seleccionado entre nuestras hipótesis de conflicto, pero eso sí, orgullosamente prepotentes para acometer la acción. Alguna vez un funcionario inglés nos definió mejor que nadie a los argentinos: "son esa gente que pretende parecerse a los ingleses, aunque se conducen como italianos y hablan en español". Yo añadiría, somos un pueblo con una profunda vocación tercermundista, aunque el propio país se nos resista. Esto entre otras tantas contradicciones que espero algún día resolvamos.

Después de acabado el conflicto, me pregunté qué hubiera hecho yo. No pierdo de vista que tan solo por una cuestión cronológica, de meses, no estuve allí llegado el caso. Dejo en claro que no soy belicista, y sostengo que buscarse una guerra no exalta precisamente las bondades del intelecto humano. Pero, separando estas cuestiones de conciencia individual, o de prejuicios, o de ideología por qué no, tengo mi posición. Si me hubiera tocado participar lo hubiera hecho con mucho gusto. Creo que por encima de cualquier razón está la Patria, que en definitiva es tu casa. Quizás tengamos suerte y algún político entienda esto alguna vez. Y creo que ese sentimiento quedó incorporado en la mayoría de los soldados a los que les tocó ir a defenderla. Y a fin de cuentas, lamentablemente -muy lamentablemente- es todo lo que me queda como saldo positivo de ese momento de nuestra historia. Saber que hubo gente que estuvo a la altura de las circunstancias pese a que quienes cargaban con la mayor responsabilidad no lo estuvieron. Después discutimos todo lo demás.

Recuerdo haber cruzado unas pocas palabras con un comodoro de la Fuerza Aérea en pleno conflicto, cuyas expresiones fueron tajantes delante de una audiencia de unas pocas decenas de personas: "estamos buscando donaciones, ropa fundamentalmente, para los chicos que fueron a CAGARSE DE FRÍO AL SUR". Estábamos haciendo un curso de programación, y este tipo, cuyo nombre ahora no recuerdo, era el coordinador del curso. Cuando nos acercamos a él junto con otro compañero y le preguntamos por lo enfáticas de sus palabras, sólo comentó: "la verdad, muchachos, es que hemos mandado al muere a un montón de jóvenes", palabras más, palabras menos. Y se fue.

Era cierto, y muy cierto, aquello de que "la primera víctima de la guerra es la verdad", como dijo el congresista demócrata estadounidense, Hiram Johnson, en 1917.Así las cosas. Simplemente quisiera decir ¡nunca más a las aventuras como ésta! ¡Y honor y gratitud a nuestros jóvenes héroes!